Somos muy de aquí, muy de lo nuestro. Somos de llevarnos el filete empanado, el tupper con tortilla, la sandía y el gazpacho a la playa. Somos de bailes de fin de curso, de hacer pulseras e intentar venderlas. Y es que estamos hechos de recuerdos, de atardeceres que llegaban sin darte cuenta, del olor a vinagre en el pelo, de los tatus de las patatas, y de todas las lyrics que componían los hitazos del verano mix. Por eso, cuando teníamos que hacer una edición limitada, quisimos hacer una que nos transportara a la mejor época de nuestras vidas: esos veranos en los que no había preocupaciones y solo soñabas con volver al cole para que todos vieran el regalo tan chulo que te había traído tu tía de las vacaciones.
Estas Navidades queremos una pareja con responsabilidad afectiva, una casa sin goteras y con más de 20 cm cuadrados. Fuerza de voluntad para ir al gimnasio más de un día a la semana. Más paciencia, en general, en la vida. Que los smoothies sean tan saludables como parecen. Ah, que no se nos olviden las contraseñas, tener un poco más de tiempo, y más días de vacaciones. Puestos a pedir, llegar a fin de mes, un gallumbo sexy rojo para perrear, un anillo en la copa y suerte para chingar. También un móvil al que le dure la batería, dejar de mordernos las uñas, ir a terapia, y bueno, tal y como está la gasolina de precio, que Papa Noel nos llene el tanque y nos meta la manguera para que arranque, como bien dice la gran Leticia Sabater.
Somos muy de aquí, muy de lo nuestro. Somos de llevarnos el filete empanado, el tupper con tortilla, la sandía y el gazpacho a la playa. Somos de bailes de fin de curso, de hacer pulseras e intentar venderlas. Y es que estamos hechos de recuerdos, de atardeceres que llegaban sin darte cuenta, del olor a vinagre en el pelo, de los tatus de las patatas, y de todas las lyrics que componían los hitazos del verano mix. Por eso, cuando teníamos que hacer una edición limitada, quisimos hacer una que nos transportara a la mejor época de nuestras vidas: esos veranos en los que no había preocupaciones y solo soñabas con volver al cole para que todos vieran el regalo tan chulo que te había traído tu tía de las vacaciones.
Estas Navidades queremos una pareja con responsabilidad afectiva, una casa sin goteras y con más de 20 cm cuadrados. Fuerza de voluntad para ir al gimnasio más de un día a la semana. Más paciencia, en general, en la vida. Que los smoothies sean tan saludables como parecen. Ah, que no se nos olviden las contraseñas, tener un poco más de tiempo, y más días de vacaciones. Puestos a pedir, llegar a fin de mes, un gallumbo sexy rojo para perrear, un anillo en la copa y suerte para chingar. También un móvil al que le dure la batería, dejar de mordernos las uñas, ir a terapia, y bueno, tal y como está la gasolina de precio, que Papa Noel nos llene el tanque y nos meta la manguera para que arranque, como bien dice la gran Leticia Sabater.